FLAYED ONE
Los Desolladores son aterradoras unidades de combate cuerpo a cuerpo de los Necrones, consumidas por la Maldición del Desollador, una antigua aflicción que los impulsa a cazar presas orgánicas y cubrir sus estructuras de metal viviente con carne cruda. Originados a partir de la maldición mortal del C'tan aniquilado Llandu'gor, estos autómatas dementes habitan en una dimensión de bolsillo y emergen sin ser invitados en los campos de batalla para masacrar, desollar e intentar calmar un hambre fantasmal insaciable.
Cronologia
Biografía
Un Desollador es una unidad necrona necrófaga y mentalmente trastornada, consumida por la Maldición del Desollador: una terrible enfermedad mental que infunde en las máquinas de metal viviente un hambre implacable de carne y sangre orgánicas. Antiguos necrontyr que conservaron una consciencia parcial durante la biotransferencia a cuerpos de necrodermis, estos seres miserables han degenerado en depredadores ferales.
Debido a que sus cuerpos mecánicos carecen de boca o sistemas digestivos, su insaciable deseo de alimentarse nunca puede ser satisfecho, lo que los lleva a untar sangre en mandíbulas de acero inertes y verla gotear a través de sus costillas expuestas. En el campo de batalla, los Desolladores actúan como infiltradores especializados en combate cuerpo a cuerpo. Delgados, fibrosos y de una agilidad antinatural, emboscan a los enemigos desde un universo de bolsillo alternativo conocido como la Dimensión del Desollador o Viento Fantasmal.
Tienen la costumbre de desollar vivos a sus presas, adornando sus armazones metálicos con pieles en descomposición, huesos y carne húmeda para sembrar el terror en las filas contrarias. Los Necrones puros miran a los Desolladores con profundo miedo y repulsión, aterrorizados de contraer esta contagiosa aflicción. Las víctimas sospechosas son exiliadas o destruidas antes de que la infección se propague. Aunque los Lores Necrones nunca invitan a los Desolladores a unirse a sus campañas militares, aceptan cualquier ventaja táctica que su inesperada aparición proporcione, ordenando a menudo la ejecución de los supervivientes una vez concluida la batalla.
Historia
Los orígenes de los Desolladores se remontan a unos 60 millones de años, al clímax de la Guerra en el Cielo, cuando los Necrones se rebelaron contra sus amos C'tan. La Dinastía Maynarkh, siguiendo las órdenes del Rey Silencioso Szarekh, desintegró por completo al dios estelar conocido como Llandu'gor el Desollador en lugar de limitarse a fragmentarlo.
En su último aliento, Llandu'gor lanzó una terrible maldición sobre sus verdugos, proyectando su propia e inscrutable hambre en sus cuerpos de necrodermis. Durante eones, la Maldición del Desollador permaneció latente, pero a medida que los Necrones infectados viajaban por el cosmos durante su Gran Sueño, la locura se extendió silenciosamente por decenas de dinastías.
Una vez afectado, un Necron sufre una erosión gradual de su cordura, desarrollando una compulsión irresistible por masacrar enemigos de carne y cosechar su piel. Con el tiempo, su necrodermis de metal viviente muta para adaptarse a estos impulsos depredadores, haciendo brotar garras alargadas y articulaciones adicionales. Con el tiempo, los Necrones infectados desaparecen en su propia dimensión de bolsillo, congregándose en estructuras osuarios como el Reino de Hueso de Drazak, situado en las Estrellas Gules. Allí, bajo el reinado de Valgûl el Señor Caído, manadas de Desolladores habitan entre montañas de carne en descomposición, embarcándose en periódicos asaltos de «Tiempos de Abundancia» a través de los sistemas estelares cercanos.
I PEZZI DI FLAYED ONE
Evolución
Introducidos originalmente en la 3ª edición de Warhammer 40,000 como infantería de combate cuerpo a cuerpo directa y aterradora, los Desolladores han experimentado una evolución dramática tanto en su trasfondo como en su diseño para el juego de mesa. Representados inicialmente de forma simple como máquinas averiadas impulsadas por un programa defectuoso para cazar carne, su narrativa fue completamente recontextualizada en la 5ª edición (2011).
Games Workshop vinculó su condición a la tragedia cósmica de Llandu'gor el Desollador, transformándolos de simples robots renegados en víctimas de una maldición divina ineludible. Durante la última década, los autores de Black Library han profundizado en este horror narrativo. La bilogía 'El rey dos veces muerto' de Nate Crowley elevó la Maldición del Desollador a una metáfora psicológica conmovedora sobre la pérdida de identidad, mostrando cómo incluso los nobles phaerons como Oltyx pueden sucumbir lentamente a su influjo. Visual y físicamente, los Desolladores pasaron de los primeros modelos de metal a la frágil resina Finecast y, finalmente, a detallados kits de plástico multipieza que presentan pieles drapeadas y armazones de necrodermis retorcidos.
Coleccionismo
Desde la perspectiva del aficionado y coleccionista, los Desolladores representan una de las unidades más distintivas y visualmente impactantes de la gama de los Necrones. Citadel/Games Workshop lanzó por primera vez a los Desolladores en peltre durante la 3ª edición (2002), los cuales son hoy en día objetos de colección cargados de nostalgia. En la 5ª edición (2011), GW los relanzó en resina Finecast, aunque estas esculturas eran notoriamente delicadas y propensas a imperfecciones de moldeado.
El lanzamiento definitivo y moderno llegó con el kit de plástico multipieza presentado en 'Kill Team: Pariah Nexus' (2020) y empaquetado para la 9ª edición. Este conjunto es muy codiciado por los coleccionistas debido a su increíble detalle, ofreciendo opciones personalizadas para faldones de piel desollada, trofeos de miembros amputados y garras de necrodermis afiladas. En el mercado de segunda mano y en los clubes de juego, una unidad de Desolladores de plástico completamente pintada sigue siendo una orgullosa pieza central para cualquier exhibición de un ejército necron.

Los Lores Necrones ordenan rutinariamente la ejecución de los Desolladores supervivientes tras una batalla, pero la mayoría regresa deslizándose a su dimensión de bolsillo antes de ser destruidos.

