La versión del Joker en el cómic Batman '66 es una vibrante continuación del legado de la serie de televisión de 1966, presentada principalmente en la serie de cómics digital-first lanzada en 2013. Esta encarnación captura la naturaleza extravagante y camp de la icónica interpretación de Cesar Romero, mezclando el absurdo de la Edad de Plata con nuevas aventuras a través del multiverso de DC.
La Escena
En la serie de cómics Batman '66, el Joker es retratado frecuentemente orquestando crímenes teatrales y elaborados que se burlan del Dúo Dinámico. Un momento decisivo ocurre en el número 3 (2013), donde el Joker se burla de Batman robando una versión de la capucha del Cruzado de la Capa y vistiéndose como 'Joker-Batman'. Otra secuencia destacada se encuentra en el número 11, 'The Joker’s Big Show', donde él y Catwoman utilizan un regulador de ondas cerebrales durante un concurso de talentos en la prisión. Su objetivo no es escapar, sino infectar a toda Gotham City con una ola de manía incontrolable, encapsulando perfectamente la preferencia de esta versión por las bromas psicológicas grandiosas y no letales.
Significado
Esta aparición es significativa ya que cerró la brecha entre la nostálgica era televisiva de los años 60 y la narrativa moderna de los cómics, permitiendo que el 'Príncipe Payaso del Crimen' participara en escenarios que el presupuesto del programa original nunca pudo soportar. Al mantener la personalidad del personaje como un bromista en lugar de un oscuro asesino en serie, el cómic preservó un arquetipo histórico específico del Joker. Su éxito condujo a crossovers multiversales de alto perfil con iconos como Green Hornet, Wonder Woman '77 y Archie Andrews, consolidando al Joker del '66 como una piedra angular de la mitología de Tierra-66 de DC.
Diseño
El diseño es un tributo meticuloso al legendario aspecto de Cesar Romero en los años 60, renderizado con una estética pop-art por artistas como Mike Allred. El Joker viste su característico traje de tres piezas de color morado rosado, combinado con una peluca verde brillante y un cutis pintado de blanco intenso. El detalle más esencial y fiel es el bigote visible, cubierto con maquillaje, un guiño a la negativa de Romero en la vida real a afeitarse el vello facial para el papel. Esta versión favorece los dispositivos de 'broma', como los zumbadores de mano y trampas no letales, sobre el armamento convencional, reflejando la teatralidad de la época.
